
Hola muchachos, hacia tiempo que no escribia cuentos, es mas por alli tengo una hisotria sin concluir que muchos ya casi no recuerdan, estamos pendientes con ese asunto, hoy les traigo una historia de venganza, un cuento del ojo por ojo, vida por vida, la desesperanza de la violencia para arreglar algo imposible de reparar, espero les guste.
VIDA POR VIDA
Una historia de venganza y dolor
I
La pistola estaba cargada, esperando que el dedo de la justicia hiciera su trabajo, hacían ya dos días que esta persecución había empezado, era tiempo de terminarla, el cansancio no me dejaba pensar con claridad y la duda me llegaba tan profundo que mas de una vez pensé dejar todo así y seguir mi camino. En el fondo sabia que eso era imposible, nunca me hubiera perdonado que lo que me trajo hasta aquí se repitiera.
La presa estaba escondida en una casa muy humilde, probablemente de un familiar, pude haber entrado allí y terminar con todo, pero no quería afectar a nadie mas, necesitaba que ese perro saliera para terminar con el, no era una opción que hubieran daños colaterales, esto no era una carnicería de venganza, sencillamente lo único que quería era nivelar la balanza.
Mientras esperaba el momento justo, dentro de mi una guerra estaba en marcha, habían sentimientos encontrados, separados por una delgada línea casi imperceptible, difusa, una parte de mi no aceptaba lo que iba a hacer, pero otra mas decidida y rabiosa justificaba todo de una forma muy sencilla, -el terminar con este hombre no traerá a tu amigo de vuelta, pero evitara que otros inocentes caigan, esta gente no valora la vida, matan sin piedad, ¿Por qué no darles con el propio martillo que pegan?-.
En este país con dinero se hace todo, un poquito a los vecinos que no vieron nada, un poco mas para los policías que investigan, otro tanto para los malandros del barrio y listo, la información fluye cual caudaloso río de nombres, direcciones y referencias.
El cruce de la información de la policía con los demás datos me dieron el nombre del tipo, Félix Castro, había otro, Matías Hernández con el ya no podía hacer nada, el día siguiente al asesinato se había entregado, los policías me dijeron que con dos cachetadas empezó a hablar, después hubo que caerle a patadas para que se callará, así son estas lacras, se hacen en los pantalones cuando tienen que afrontar sus culpas, de todas maneras Félix fue quien disparó las doce veces, lo encontraré, pagará.
Como es común en los cobardes el tipo escapó, se había ido del pueblo, creo que el nunca se imagino que había matado a alguien tan querido entre la gente de aquel caserío, además de la policía lo buscaba mucha gente, muchos hacían preguntas, nadie quería ni siquiera darle el chance de explicar nada, ojo por ojo era la palabra del día.
II
Rubén el padre de mi amigo reconoció el nombre apenas se lo dijeron, Félix Castro, ¿Cómo no le iba a sonar?, era el hijo de Félix Castro Ojeda, un buen hombre de la zona quien desgraciadamente no supo mantener por el buen camino a sus hijos varones, el mayor William hace dos años había muerto en un enfrentamiento con la autoridad y ahora Félix era un muerto que caminaba, todos sabíamos que solo era cuestión de tiempo para que en la casa de los Castro hubiera un funeral.
Sin tomar en cuenta la opinión de nadie Rubén visitó la casa de los Castro, el sabia que allí no iba a encontrar al tipo, pero igual quiso ir, yo fui uno de los que lo acompañó junto a Alonso el jefe de la policía local, el viejo acongojado por la perdida de su chamo nos dijo:
-Tranquilos no voy a hacer ninguna locura solo quiero ver a esa gente a los ojos-
Apenas llegamos a la casa salio de ella una mujer llorosa, triste, quien se le abalanzó a los pies de Rubén, de inmediato le dijo:
-Sr. Mata por la memoria de su hijo no me mate a mi muchacho, el va a pagar pero déjelo vivir, se lo pide una madre desesperada.
Rubén le dijo a la atribulada mujer:
-Levántate, no tengo nada en contra de ti o de tu marido, veo que al igual que yo están sufriendo, los hijos son nuestro mas sagrado bien, sentimos por ellos, vivimos por ellos, hoy mujer, yo estoy muriendo por el mío, me quitaron un pedazo de alma, un trozo de mi ser, mi hijo mayor se ha ido, un muchacho sano, trabajador, pero no se fue porque el quizo, tu muchacho me lo mató, me lo quitó y desgraciadamente eso no se va a quedar así, vine para estar seguro que ustedes son gente decente, vine para ver que no tuvieran una fiesta por la gracia que hizo su muchacho, me voy tranquilo a llorar a el mío, guarda lagrimas porque pronto te tocará llorar al tuyo, mi sentido pésame.
Suavemente apartó a la mujer de su camino y con la cabeza nos hizo un ademán para irnos, sus ojos estaban rojos, vidriosos, nos subimos a la camioneta y arrancamos, atrás tirada en el piso quedó la mujer, con una pena demasiado grande para describirla con palabras, ya ella sabia lo que significaba perder a un retoño, la vida era dura con ella, sabia que aunque no había ocurrido aun, su hijo estaba muerto, terrible.
Creo que en ese momento fue cuando decidí que el terminar con aquel tipo con mis propias manos era una cuestión de honor, al principio me pareció una locura, pero después me sentí decidido, necesitaba estar plenamente seguro que de ese hombre ya no joderia a nadie mas, debía hacerlo.
III
El sitio donde se escondía Félix Castro era un rincón marginal de una gran ciudad al norte del estado, hasta allí me llevó la búsqueda, me encontraba en un barrio muy pobre con caminos de tierra de aspecto desértico, algunas casas eran de bloques y cemento, otras en cambio eran de cartón y retazos de madera, en la calle los niños corrían descalzos semi desnudos, aquella era una Venezuela que solo había visto en las paginas rojas de la prensa y en las películas patéticas del cine nacional, donde la miseria era la protagonista principal de la mayoría de las historias.
Habían pasado ya seis horas desde que estaba en aquella humilde casa observando los movimientos de los vecinos, había sido fácil instalarme en la humilde vivienda, una buena conversación, un dinerito y la promesa de dejar todo como estaba habían convencido a la señora Maria de irse a casa de su mama hasta el día siguiente, era un buen negocio para todos, ella se ganaba una plata que no vería en años, “colaboraba” con “la policía” y yo tenia el control total sobre los movimientos de aquel asesino infeliz.
Adormitado un poco por el cansancio el movimiento en la casa del frente me introdujo de nuevo al juego, por la puerta frontal, solo y cargando un morral en su hombro estaba la figura de Félix Castro, indudablemente iba de salida, en ese momento la emoción me embargó, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y me dije a mi mismo, -es tu momento, ahora o nunca-, esperé que se despidiera de la persona que lo acompañaba en la puerta y lo deje alejarse unos metros, andaba a pie, aparentemente tranquilo, me cuesta creer que ese tipo pensara que porque se había alejado del pueblo nadie lo iba a seguir.
Tranquilamente deje que pasaran unos minutos, el camino era uno solo, no habían bifurcaciones ni callejones, la noche había caído hace rato, me puse una gorra, tome la pistola, la cargue y salí a buscar al tipo, apenas me lance a la calle lo vi, se alejaba lentamente, como si diera un paseo, apresure el paso pues nos separaban ya varios metros, la calle estaba desierta, parecía que todo se había cuadrado para mi beneficio, la soledad, la lentitud de sus pasos, hasta el hecho de que llevaba audífonos me daban ventaja.
Estando a unos pocos pasos de la presa la adrenalina parecía emerger con más fuerza, las manos me sudaban y sentía un leve temblor en mi ojo derecho, empuñando la cacha de la pistola decidí lanzarme sobre el tranquilo caminante, fue en ese preciso momento cuando de la nada salio una camioneta negra que con gran estruendo se montó sobre la acera cerrándole el paso a Félix Castro, apenas tuve tiempo de esconderme entre dos carros aparcados en la calle, del vehiculo bajaron tres hombres quienes de inmediato sometieron al delincuente, que no salía de su asombro por la sorpresiva incursión.
-¿Félix Castro?, grito uno de los hombres al minimizado individuo
-No señor yo me llamó Ramón García, no soy ese a quien busca
-¿Si maldito?, ¿tu eres a quien le gusta matar gente no?, ahora te tocó el turno a ti hijo de puta, ya no podrás joder a nadie
-No señor yo no he matado a nadie yo soy estudia….
La palabra no termino de salir, pues la cacha de la pistola se estrelló contra la boca del hombre, haciendo que una mezcla de dientes y sangre saltara al aire. El hombre esta vez dirigiéndose hacia dentro del vehiculo dijo:
-¿Señor este es el tipo?
Una voz conocida emergió de la oscuridad del vehiculo, pero desde ese preciso momento me dije a mi mismo, tu no conoces esa voz, olvidala.
-Si ese es el maldito que lo jodio, dijo de nuevo la misma voz que ya he olvidado
-¿Qué hacemos?, dijo el hombre mirando todavía hacia adentro del vehiculo
- Quiébralo, no hay más nada que hacer
En ese momento Félix Castro empezó a sollozar, a pedir clemencia, poco se entendía lo que decía ya que tenia la boca hecha carne viva, a sus pedidos de clemencia fue lanzado al piso, donde sin piedad alguna recibió de nuevo en la cara la patada mas grande que he visto que alguien le propine a otro ser humano, apenas cayó al piso se escucharon unas detonaciones, seis veces disparó aquel hombre sobre la cabeza del malogrado individuo, una vida por otra vida, si matas no puedes morir duchándote.
Antes de subirse en la camioneta los hombres revisaron muy bien la zona de los acontecimientos, recogieron las conchas de las balas disparadas, miraron entre los carros y gritaron al aire aquí no ha pasado nada, el que crea haber visto algo ya sabe que le podemos hacer a los sapos, subieron en el rustico y así como aparecieron de la nada, se largaron velozmente.
Por mi parte todo lo que vi fue como una película muy real, en ningún momento sentí miedo, sabia que si no me hacia notar no pasaría nada, así fue, me levanté del piso donde estaba acurrucado limpie mis ropas con las manos y seguí mi camino, sentía una sensación de alivio inmensa, no porque la muerte del tipo aliviara en algo la pena de perder a mi mejor amigo, si no porque aquella gente me salvó de convertirme en lo que mas he odiado toda mi vida, un asesino.
Hoy viendo todo en perspectiva se que matar aquel desgraciado no cambió para nada la muerte del pana, es mas pienso en aquello y me da mucha pena el hecho de que dos vidas tan jóvenes se perdieran entre tanta violencia, absurda por demas, lo que si les puedo decir es que Félix Castro no matará nunca mas a ningún muchacho bueno del pueblo, he dicho.






















































Diciembre 30, 2007 a las 4:09 pm
ojo por ojo, diente por diente, la ley del talion siempre se cumple, nunca nos vamos sin pagar las que debemos,esa es una ley de vida, excelente historia, por cierto extraño a Demian, un saludo y Feliz año a todos
Diciembre 30, 2007 a las 6:27 pm
Muy buena historia, interesante, y me engañaste, crei que iba a terminar muy predecible y al final fue un final impredecible.
Excelente Slave, deberias de sacar un libro.
Saludos.
Diciembre 30, 2007 a las 8:39 pm
EL Sr. Mauricio ha sido baneado de este blog
Diciembre 30, 2007 a las 10:38 pm
Por que no te metes tu zarismo por el culo
Diciembre 30, 2007 a las 10:40 pm
Gran historia Slave, me recordó algo a un viejo escritor de aqui de Bolivia, no es conocido y desgraciadamente va a ser muy jodido que halles algo de el, en fin se llama Jaime Nisttahuz, es todo un killer.
Escribes bien Slave, deberías pulir tu trabajo; hacer quizás un par de estudios. Lo tuyo puede ser algo mucho más grande
Un saludo cordial
Pepe
Diciembre 31, 2007 a las 3:21 am
¡¡¡Huuuuuh!!! Freddy cumplio la promesa de banear a Mauricio…
Diciembre 31, 2007 a las 4:53 am
Coye, tremenda historia, primera vez que leo algo así tuyo, bastante buena man
Diciembre 31, 2007 a las 12:59 pm
Excelent! Una historia muy bien elaborada… Felicidades!
METAL RULES!!!
Diciembre 31, 2007 a las 5:13 pm
nojoda, cuando tenga tiempo la leo toda…
Enero 1, 2008 a las 5:00 am
zeuhueheu marikicious romagayzord has been baneed XDDD bueno ya retornando a la historia, te kedo bien arrecha esperemos k no kede como la otra sin algun final ;<
Enero 1, 2008 a las 8:55 pm
Chamo la historia esta completa, ya tiene su fin
Enero 3, 2008 a las 7:28 pm
Coño slave de verdad deberías pensar en pulir un poquito tu trabajo y empezar a escribir un libro o algo…
Felicitaciones !!!
Feliz Año pana y siento mucho lo de tu amigo.
Todos mis respetos.
Enero 3, 2008 a las 9:59 pm
Gracias a todos que bien que les gusten mis escritos, vienen mas y dentro de poco termino algo que quiero publicar, la vaina es que alguien lo haga!!!
Enero 5, 2008 a las 1:06 pm
Eh, Slave, no entiendo ni **********…