
Como hemos discutido en este sitio ya varias veces, las religiones no deberían existir, o por lo menos no como las herramientas de vergüenza, dominación y poder que son hoy en día. La fe no puede ser la excusa perfecta para cometer atrocidades, robar y pretender aleccionar a un mundo que lo único que necesita es paz y amor, no un Dios destructor presto a castigarnos por echarnos un pajazo en una noche de soledad. Sigue leyendo
































