Conocí a Prong como a la mayoría de la bandas gringas de principios de los noventas gracias al MTV gringo, era 1990 y el tema Lost and found del disco Beg to differ literalmente me voló los tapones, aquel video tenia una fuerza que iba mas allá de lo brutal del thrash o death, había un ritmo en aquella música que te hacia mover el pie como si de acordes bailables se tratara, era metal, pero de otra clase.































































